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El término "Psychodramaturgie Linguistique" (en español: Psicodramaturgia Lingüística o PDL) hace referencia a dos de sus fuentes más específicas: el psicodrama y la dramaturgia (para más detalles véase Fuentes de la Psicodramaturgia Lingüística en este sitio web). Este término puede prestarse a confusiòn, ya que podría pensarse que hacemos teatro o psicodrama en nuestros cursos de lengua, pero este no es el caso. Desde el principio velamos por el desarrollo de la Psicodramaturgia Lingüística para evitar confuciones y distinguir la pedagogía del psicodrama, así como la dramaturgia del teatro.

Psicodramaturgia utiliza principios dramatúrgicos, pero no hace teatro

El empleo del término dramatúrgia corresponde al sentido utilizado cuando se habla, por ejemplo, de la dramaturgia de una novela o de una película. Pero esto no significa que haya representaciòn escénica, sino que la trama de la novela o de la película responde a fuerzas dramatúrgicas que crean una dinámica en la acciòn en la novela o en la película. Estos elementos dramatúrgicos son especialmente importantes en la Psicodramaturgia para la creaciòn de nuevos ejercicios o actividades y para la elecciòn de textos.

La Psicodramaturgia involucra al participante en su totalidad pero no hace psicoterapia

En ciertas áreas, como por ejemplo, en el deporte y en el arte, se utilizan durante el entrenamiento, técnicas y ejercicios derivados de la psicología (técnicas de visualizaciòn, de relajaciòn, para el desarrollo de la confianza en sí mismo ...). Pero esto no quiere decir que lleven a cabo psicoterapia en su entrenamiento.
Lo mismo ocurre en el área de adquisiciòn de lenguas extranjeras. Así como el entrenamiento de un bailarín no se reduce a la memorizaciòn de una secuencia de pasos de baile, sino que involucra a la persona en su totalidad, la adquisiciòn de una lengua también requiere el desarrollo de actitudes, aptitudes, habilidades, y destrezas, por ejemplo : escucha atenta, concentraciòn, espontaneidad, creatividad, etc., Los ejercicios específicos y técnicas utilizados en la psicodramaturgia contribuyen a la adquisiciòn y desarrollo de estas habilidades (Véase el esquema «Adquisiciòn de la lengua» en “Características de la Psicodramaturgia Lingüística (PDL)” en este sitio web).
En la Psicodramaturgia adoptamos los principios y técnicas del psicodrama (veáse «Las Fuentes de la Psicodramaturgia en este sitio web), los cuales adaptamos al proceso de adquisiciòn de lenguas extranjeras. La descripciòn del ejercicio "una proyecciòn del Grupo: las sillas" (véase en "Desarrollo de un curso de PDL”, en este sitio web) ilustra claramente còmo un ejercicio que se originò en el psicodrama, fue adaptado a la enseñanza de lenguas y destaca las diferencias entre su empleo terapéutico y su adaptaciòn pedagògica. Estos principios y técnicas representan un enriquecimiento para la enseñanza y el aprendizaje de lenguas extranjeras. Además de que permite el desarrollo de la capacidad de comunicaciòn en general.

En cuanto a los elementos que hemos tomado prestado del psicodrama, me gustaría señalar que no es la primera vez que los ejercicios desarrollados por J.L. Moreno, el fundador del psicodrama, han sido empleados en la enseñanza de lenguas extranjeras. En los años 1920 y 1930 él desarrollò una forma de juego de roles, que fue empleado a veces de manera sucinta en la enseñanza de lenguas.

Los peligros de un enfoque "terapeutizado"

Ya en 1977, inmediatamente después del experimento con Willy Urbain en la Universidad de Maguncia, decidí hacer una formaciòn en psicodrama a fin de poder distinguir durante el desarrollo de la Psicodramaturgia Lingüística lo que corresponde ante todo al área de la terapia de lo que puede ser incorporado a la pedagogía. Por lo que hice, entre otras cosas, a partir de 1978 una formaciòn de cinco años en psicodrama.

También he expresado reiteradamente los peligros de un enfoque "terapeutizado" en la pedagogía (véase, entre otros, Dufeu, Bernard Les approches non conventionnelles,( Los enfoques no convencionales) Ediciones Hachette, 1996, pp. 175-178, y Wege zu einer Pädagogik des Seins (En camino hacia una pedagogía de ser), Mainz, Centre de Psychodramaturgie, 2003, pp. 393-396). Me gustaría hacer notar que el primer libro está agotado desde hace muchos años y que el segundo es en alemán.

Ya en aquel momento indiqué tres tipos de actividades provenientes de la psicología, de las cuales personalmente me distancio:

  • Ejercicios con implicación personal directa, que transforman el aula en un lugar de experimentos afectivos. Por ejemplo en 1978 Gertrude Moskowitz, en su libro Caring and Sharing in the Foreign Language Class (Cuidando y Compartiendo en la Clase de Idioma Extranjero), el cual tuvo una gran resonancia entre los profesores anglosajones, proponía a los participantes que hablaran de sus cualidades, sus puntos fuertes, de aspectos de su apariencia física que les agradara (Moskowitz, G., 1978, pp. 19, 31, 35). Ella también propuso ejercicios que influyen directamente sobre los sentimientos de los otros participantes: (What image do they have of the other..., I love you because… (Qué imagen tienen de los otros..., te amo porque...) Moskowitz 1978 pp. 77-80).

    También encontramos esta implicación personal directa de los participantes en enfoques donde se alienta a los participantes a contar ciertos acontecimientos de sus vidas y hacerlos representar luego por otros participantes, posibles interpretaciones erróneas o las distorsiones de la historia original pueden conllevar a ciertos problemas. Estos enfoques a veces abordan temas que pertenecen a un ámbito terapéutico y que van más allá del marco pedagógico.
  • Los ejercicios de carácter regresivo transportan a los participantes a una etapa temprana de sus vidas, muy a menudo de regreso a la niñez temprana. Esto puede despertar recuerdos vergonzosos o inquietantes que es preferible reservar para el área terapéutica.
    Por ejemplo, en un ejercicio de relajación llamado "Miraculous Mirror" ("El espejo milagroso"), G. Moskowitz pide a los participantes que imaginen que son menores de siete años y que están de pie frente a un espejo (Moskowitz, 1978, pp. 191-193). Es imposible saber qué tipo de sentimientos puede suscitar esta forma de regresión. Verse reflejado en un espejo a esa temprana edad puede reactivar recuerdos traumáticos.
  • Los ejercicios sociométricos: Un sociograma es un ejercicio que alienta a los participantes a expresar simpatía, disgusto o distancia hacia algún miembro del grupo en un momento dado. El sociograma no es fácil de manejar incluso en un contexto terapéutico, y exige mucha competencia y empatía por parte del facilitador. Utilizar tales ejercicios en un contexto pedagògico puede conducir a situaciones difíciles y ofender a los participantes.

    En un libro para profesores de lengua extranjera de Augé, H., Borot, M.-F., Vielmas, M.: Jeux pour parler jeux pour créer (Juegos para hablar juegos para crear), 1981, pp. 27-28, (Actividades lúdicas con objetivo comunicativo para clases de francés, Isman: Hueber, 1984), fue presentado el ejercicio "El globo de aire caliente". En esta actividad los participantes eligen una profesiòn imaginaria, el grupo aborda la barquilla del globo de aire caliente y entonces cada vez que el globo se acerca de forma alarmante a una montaña debe prescindir de una persona para ganar altitud.
    Este ejercicio implica riesgos los cuales son mencionados por sus autores en una Nota general: existe el riesgo de rechazo de la persona que es víctima de todo el grupo. El docente debe defenderla y llamar a reflexiòn sobre las implicaciones morales de tal selecciòn. Es justificado experimentar dudas sobre las funciòn reparadora o compensadora asignada al profesor.
    Uno también se pregunta por qué proponer un ejercicio considerado como posible fuente de dificultades o de lesiones psíquicas.
    El sociograma propusto en Carré, j.-m., Debyser, F. Estrade, C.: Iles, 1990, p.44, alberga los mismos riesgos.

Estos ejercicios pueden herir profundamente a participantes o despertar viejos recuerdos ocultos en el subconsciente que deberían ser tratados en un contexto terapéutico. Los cuales pueden también representar una amenaza para la vida o dinámica del grupo. No es necesario ir tan lejos y de manera tan directa en la implicaciòn personal de los participantes para estimular su deseo de expresiòn.

Las siguientes objeciones hablan en contra del uso de este tipo de ejercicios en un curso de idiomas :

  • El contrato pedagógico. Los participantes vienen para aprender una lengua. No vienen para exponerse a si mismos o su vida privada ni a someterse a una experiencia terapéutica en un curso de lengua.
  • La falta de decisión de participación. Cualquier enfoque que irrumpe en la esfera personal de los participantes afecta su decisión de participar libremente en este tipo de actividad. Pero cuando se trata de cursos de idiomas realizados en un marco institucional, lo cual en principio no es posible , los participantes que no desean exponerse, podrían ser sometidos a la presión del grupo o a la del facilitador o bien ser afectados por los temas abordados
  • El efecto de resonancia. Una escena aparentemente banal de la propia vida puede tener resonancia en otros participantes y despertar recuerdos dolorosos que no pueden ser tratados en el marco pedagògico.
  • La seguridad del entorno terapéutico no está disponible en un curso de idiomas, (El marco terapéutico y contexto, la cláusula de confidencialidad, las técnicas adecuadas para tratar problemas personales, etc..)
  • El efecto de bloqueo. La expresiòn directa de sentimientos o la representaciòn de escenas de la propia vida pueden conducir a bloqueos personales que distraen o inhiben el proceso pedagògico.
    También puede resultar inapropiado o contraproducente trabajar la expresiòn lingüística en tales circunstancias.
  • La confusiòn de roles. El profesor puede ser confrontado con una ambigüedad o un conflicto de roles. En lugar de ofrecer un soporte predominantemente lingüístico, puede caer en un rol terapéutico. Èl es además, y al mismo tiempo, debido a su function de representante institucional, la autoridad y la instancia de control que evalúa y califica el progreso de los alumnos.
  • El problema de las competencias. La mayoria de profesores de idiomas no tiene ninguna formaciòn terapéutica y no pueden reaccionar de manera competente ante los efectos y consecuencias acarreadas por las experiencias vividas por los participantes que representan sus vidas, ni al efecto sobre los demás participantes que presencian esas escenas.
  • La cuestiòn deontològica. Es posible suponer que algunos profesores (así como algunos psicòlogos) a veces utilizan un enfoque terapéutico en sus clases para satisfacer sus propias necesidades de poder, o tal vez la esperanza de tratar de hacerle frente a sus propios problemas a través de otros.

Lo imaginario como potencial creativo de expresiòn en la Psicodramaturgia

Los ejercicios en psicodramaturgia tienen un propósito educativo y no terapéutico. En lugar de abordar temas de la vida de los participantes La Psicodramaturgia les ofrece actividades que estimulan su deseo de expresión a través de su imaginación. Estas actividades proporcionan el marco y los participantes determinan el contenido y por ende el contenido lingüístico. El facilitador u otros miembros del grupo proporcionan como y cuando se requiera los elementos lingüísticos que les falte. Esta cohesión entre los participantes y sus palabras facilita y estimula el proceso de aprendizaje.

Lo imaginario crea un "espacio intermediario" o "espacio potencial" ( D. Winnicott: juego y realidad, París, Ediciones Gallimard, 1975) y con ello un refugio que amplía y transforma el salón de clases. Lo cual ofrece a los participantes una mayor libertad y diversidad de expresión. Lo imaginario estimula y amplía su gama de expresión. Traduciendo a veces simbólicamente su realidad, pero al mismo tiempo los protege como individuos y como miembros del grupo. Motiva la escucha mutua y la curiosidad de los participantes, porque no saben lo que los demás dirán. Así como lo que los participantes dicen les complace, porque se trata de sus propias palabras, lo imaginario favorece la retención en la memoria de los nuevos contenidos que le han sido aportados para responder a sus necesidades de expression. Lo imaginario abre las puertas a la creatividad y hablar es ante todo un acto creativo.

©Dufeu, Bernard, 20 de abril de 2017.

Traducciòn: Marina Delgado-Schott